martes, 2 de julio de 2013

Capítulo 1

Era una tarde lluviosa aquí en Londres. Y yo me encontraba tumabada boca abajo en mi cama llorando. Os preguntaréis el por qué. Por una sencilla razón, porque hoy hacía un año que mi felicidad se había ido, que mi mundo se había esfumado, hoy, 14 de mayo, hacía un año desde que mis padres murieron.

Me levanté de mi cama y acto seguido me acerqué a la ventana a observar la lluvia.

Me quedé observando cada gota que caía por el cristal. Supiré. Cerré los ojos fuertemente dejando caer más lágrimas por mi rostro.

Me dí la vuelta y fui hacía el espejo que había en el armario. Pegado en el  cristal había una foto de mis padres.

No pude evitar llorar aún más. ¿Por qué tiene que ser la vida tan difícil? Yo lo tenía todo, un novio que me quería, a mis amigas, a mi hermano y sobretodo a mis queridísimos padres, es decir una vida perfecta.

- No estarán en persona _____, pero  están en tu corazón.

Me sobresalté al escuchar aquella frase. Dí media vuelta sobre mí misma y le miré apenada. Sí, aquel era mi hermano.

- Ya lo sé Lou, pero el hecho de que no estén ,me está matando, hoy hace un año que se fueron de nustro lado.
-____-acarició mi cara- tienes que superarlo
-No puedo- rompí a llorar- a unos padres no se les olvidan tan facilmente-dije entre sollozos

No articuló palabra alguna, simplemente me abrazó, y yo escondí mi cabeza en su cuello.

-Venga cariño, ve a relajarte. Yo iré a preparar la cena.
- Vale, voy a intentarlo
- Si te encuentras mal,  mañana no vas a la universidad, total es jueves y mañana viernes tampoco harás muchas cosas allí.
- Ya veré como estoy mañana por la mañana.
- Espero que bién- dijo dándome un beso en el pelo.
-Y yo Lou-musité

Una vez que Lou se fue a hacer la cena, yo me cambié y me puse el pijama.

Salí de aquellas cuatro paredes y me dirigí hacia el salón para relajarme, según como me había dicho Louis.

Bajé las escaleras y me senté en el sofá. Cogí el mando de la televisión y puse los dibujos animados. Me apetecía reirme un rato.

-Vaya, pero si la señorita se está riendo- sonrió
-Sí- dije sonriendo yo también
-¿Qué estás viendo?
-Bob Esponja- dije cual niña pequeña
-Mira que eres boba. Que Bob Esponja te haga reir y yo no...
-No te enfades, que sabes que te quiero mucho, mucho, mucho, a parte, eres lo único bueno que me queda- en ese momento paré de reir, y me quedé en silencio, con los ojos llorosos.
-Eh, eh, no vayas a llorar otra vez, que llamo a Kevin y te hace cosquillas- me hizo reir con ese comentario
- JAJAJAJA. ¿Quién es Kevin?
-Mi amigo. Kevin la paloma
-Anda que ya te vale...
-Dejate de tonterías y vayamos  cenar- dijo serio
-¡Sí, señor!- grité cual sargento en la guerra

Apagué la televisión y me hice una coleta alta para cenar.

Terminamos y subí a mi cuarto, no sin antes despedirme de mi hermano.

'Hoy ha sido un día duro' pensé, 'un día muy duro'. Aunque por lo menos me he reído y me he olvidado de aquel tema que no quiero ni nombrar.

Una vez en la habitación. Me lavé los dientes y me acosté. Tardé bastante en dormirme ya que solo estaba pensando en mis padres

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