¿Dónde me encuentro? ¿Por qué escucho música? Miles de preguntas rondaban por mi cabeza, pero ninguna de ellas tenían respuesta.
-¿Quién eres? -pregunté intentando ver algo entre aquella densa niebla blanca- ¿No me vas a contestar? ¿Por qué no hablas?
No obtuve respuesta.
A los pocos minutos se fue desvaneciendo toda esa niebla.
Lo único que pude observar era un chico rubio sentando de espaldas en una cama tocando una preciosa melodía con una guitarra, su guitarra supongo.
Yo seguía allí, inmóvil, sin saber qué hacer ni qué decir. No sabía cómo reaccionar. No sabía cómo llamar la atención de aquel chico.
Suspiré.
Así que me acerqué poco a poco hacia donde él se encontraba, respiré hondo, levanté mi mano, me armé de valor y le toqué el hombro.
Algo extraño sucedió. De repente tuve una especie de "visión".
Muchas risas se escuchaban en mi cabeza. Lo siguiente que escuché era el chasqueo de unas botellas.
Y por último me vino una imagen en la que yo salía llorando sentada en un banco con la cabeza entre mis piernas, tras eso escuché como alguien decía: 'Te ayudaré a superarlo'.
¿Ha superarlo? Superar ¿el qué? Pensé.
Quité la mano de aquel chico que tocaba la guitarra y algo raro sucedió, abrí los ojos fuertemente.
Me toqué la frente y estaba sudando, el típico sudor frío, lo odio. Que incómoda me sentía.
Me giré de la cama y mire el reloj que se encontraba en mi mesilla. Las 5 de la mañana.
Me levanté, me puse mis zapatillas de andar por casa y me dirigí hacia el baño. Me miré en el espejo y ¡madre mía que ojeras tenía! Me lavé la cara con agua fría y salí hacía el salón.
Una vez abajo, encendí la televisión y me tumbe horizontalmente en el sofá. A la media hora caí rendida del aburrimiento.
-¡Eh ____! DESPIERTA- gritó Louis zarandeándome.
-Hmmh
-Venga despierta
-¿Qué hora es?- bostecé
-Las siete y media- contestó mirando su reloj de pulsera-¿Qué hacías aquí abajo? ¿Otra pesadilla?
-Sí-asentí- nada importante- añadí
-Eso espero, pero sabes que puedes contarme tus pesadillas, alomejor puedo ayudarte- dijo señalándome con el dedo
-En serio Louis, no es nada importante.
¡¡QUE NO ERA IMPORTANTE, PERO QUE ESTOY DICIENDO, CLARO QUE ES IMPORTANTE!! Soñar con un chico rubio tocando la guitarra es normal, pero que luego le toques y que tengas una visión, eso ya si que NO es normal.
Relajate ____, ya verás como averiguas todas aquellas cosas que visté, repetí una y otra vez en mi mente.
-Bueeeno, ¿entonces te encuentras bien para ir a la universidad o te quedas en casa?
- Estoy bien, lo de ayer fue un bajón por lo de papá y mamá- dije con los ojos llorosos
-Como vuelvas a llorar te hago cosquillas- dijo empezando ha hacermelas
-¡¡Para por favor!!- gritaba corriendo hacía mi habitación para poder encerrarme
-Vale, paro, si te cambias y bajas a desayunar, tienes veinte minutos- gritó bajando por las escaleras
-¡¿Solo veinte minutos?!- chillé desde mi habitación
Abrí el armario de par en par y lo revisé de arriba a abajo, ¿qué me pongo? Revisé mi ropa por segunda vez y por fin dí con un conjunto decente, ¡tenía tanta ropa!
Eché un vistazo a mis zapatos y escogí unas manoletinas.
Fui al baño, cepillé mi pelo y me hice una trenza al lado. Perfecto.
Cojo mi archivador y mi mochila, me la cuelgo del hombro y abro la puerta de la habitación, salgo, voy hacía las escaleras y se me cae el archivador dejando desvanecerse algunas que otras hojas por estas , no me podía creer lo que estaba viendo.